Al candidato

¿Gestas o gestionas la incertidumbre?

El discípulo estaba lleno de inquietantes dudas. Le expuso una de ellas al mentor, preguntándole:Querido maestro, ¿cómo podré saber cuándo estoy realmente en la senda hacia la suprema libertad interior?El Maestro sonrió afectuoso y respondió:No te atormentes. Cuando realmente estés en la senda hacia la suprema libertad interior, ya no te formularás ese tipo de preguntas. ¿Acaso el ave se pregunta si realmente está volando?

Desde hace ya unos cuantos años, vivimos en un entorno cada vez más turbulento dónde la única certeza es el cambio. Nos encontramos en una situación en la que sentimos que todo se nos escapa del control. A menudo nos preguntamos, ¿cuándo acabará la crisis? o ¿qué será de nosotros cuándo terminemos los estudios? y, todas estas preguntas, nos crean inseguridad, estrés e, incluso, angustia. Cuando esta incertidumbre nos invade, se hace más difícil tomar decisiones o esclarecer qué camino tomar. Sin embargo, hay que ser realistas y pensar que no todo puede estar bajo nuestro mando.

Entonces, ¿es aconsejable tener un plan para conseguir nuestras metas? Si bien es cierto que tenemos que tener planificado unos objetivos o unas metas para tener un punto en el horizonte en el que guiarnos, también tenemos que ser conscientes de que siempre nos aparecen obstáculos por el camino que nos dificultan conseguir los resultados esperados. Si con la presencia de estas trabas nos aferramos al plan que teníamos en mente, nos encontraremos en una situación irritante y de mucha tensión. En este caso, lo mejor que podemos hacer es cambiar el rumbo y buscar otra forma de llegar. Debemos ser flexibles y creativos para superar esta situación.

Deberíamos seguir el ejemplo de un río. Éste tiene como principal meta desembocar en el mar. Sin embargo, por el camino se encuentra con todo tipo de impedimentos tales como rocas o desniveles de terreno. Estas dificultades no consiguen parar al río, ya que busca maneras o rutas alternativas para llegar al mar. Muchas veces le resulta imposible llegar en línea recta, por ello, bordea y deja atrás todo lo que entorpece su recorrido.

¿Cómo nos ayudará esto a gestionar la incertidumbre?. Si logramos asimilarlo, aumentaremos la confianza en nuestros recursos y conseguiremos afrontar mejor los imprevistos que puedan surgirnos. ¿Mejor afrontar o aceptar la incertidumbre?. Aceptar que la incertidumbre esta presente en todo momento es la manera más sana de gestionarla. Esto nos ayudará a reflexionar, a ser pacientes, a estar seguros y a buscar otro camino que nos pueda llevar hacia nuestro destino. Lo importante es que no nos detenga el miedo y aprender de esas dificultades para que nos ayuden a planificar otras vías. Es lógico que resulta una tarea complicada, pero en estos tiempos más vale gestionar que gestar la incertidumbre.

Muchas gracias por su tiempo.

 

El autor del texto y al cual agradecemos su colaboración para Psicotec es Vicente Benavent